"Con frecuencia los delitos a gran escala cuentan con la participación de un abogado, quien suele estar detrás de las estructuras criminales más complejas", aseguró el Ministro, luego de aclarar que, por el contrario, un verdadero abogado tiene el deber de ser un "apóstol de la justicia".
En su discurso, el jefe de la cartera de justicia se refirió al alto precio que ha tenido que pagar Colombia en la lucha contra la corrupción, en términos de vidas y de no pocas conciencias, y mencionó las instituciones creadas en 1991 para combatirla, a saber: el postulado de la buena fe y la acción popular para proteger derechos colectivos como la moralidad pública y el patrimonio administrativo.
Además, el alto funcionario explicó el contenido del Nuevo Código de Ética del Abogado que prepara el Gobierno Nacional "de la mano de los 'sabios de la tribu' jurídica y de expertos internacionales" como la IBA. Según explicó, el código tiene una parte ontológica (¿qué significa ser abogado?), una parte deontológica (¿qué debe ser y hacer un abogado?) y un régimen de sanciones, para que ante las graves violaciones al código podamos "sacar para siempre a los abogados infractores de los juzgados y tribunales".